Trazabilidad por lote
Cada maple lleva el número de lote y la fecha en que se recolectó. Si algo no cierra, podemos volver al galpón y revisar qué pasó esa semana.
En esta página explicamos el orden de trabajo que seguimos en Farmcrest: desde la confirmación del pedido y la preparación de la bandeja hasta la entrega en Pergamino y localidades cercanas. También aclaramos los tiempos reales, los días de reparto y las limitaciones que tenemos como emprendimiento avícola de pequeña escala, para que sepas de antemano qué esperar y cuándo.
En Farmcrest no despachamos a ciegas. Cada pedido pasa por una secuencia fija que empieza cuando confirmás el volumen y termina cuando el pedido llega a destino. Estos son los hitos que fuimos ajustando desde que empezamos a mover huevos fuera de la granja.
Semana 1
Cuando llega la solicitud, revisamos qué lotes tienen postura activa y cuántos huevos podemos reservar sin afectar la rotación interna. Cada pedido queda atado a un número de lote, con fecha de postura y responsable asignado.
Semana 2
Los huevos se juntan en dos tandas diarias para evitar exposición prolongada al calor. En la mesa de clasificación descartamos los que presentan fisuras, deformaciones o suciedad en la cáscara. Lo que queda se pesa y se registra en la planilla del lote.
Semana 3
Trabajamos con bandejas de cartón reciclable y maple de 30 unidades. Antes de cerrar cada caja verificamos temperatura de guarda y que el etiquetado coincida con el lote declarado. Si el destino queda a más de una hora de viaje, priorizamos el despacho en las primeras horas de la mañana.
Semana 4
Confirmamos día y franja horaria con quien recibe. Los envíos salen desde Ruta Provincial 188 Km 72 y, por ahora, cubrimos Pergamino y localidades cercanas dentro de un radio acotado. Fuera de ese rango evaluamos caso por caso según volumen y frecuencia.
Seguimiento
Pedimos que nos confirmen cómo llegó el pedido: estado de las bandejas, temperatura al abrir y cualquier observación sobre la cáscara. Esa devolución vuelve al cuaderno de campo del lote y sirve para ajustar tiempos de recolección o cambiar el horario de salida en la próxima entrega.
Este circuito no es rígido: si hay un feriado, una lluvia fuerte o un corte en la ruta, avisamos con antelación y reprogramamos. Preferimos correr una entrega un día antes que mandar huevos que no pasaron los controles.
En Pergamino no despachamos a ciegas. Cada entrega arranca con un lote identificado y una fecha de postura anotada en el cuaderno de campo. Estas son las condiciones que sostienen el envío y lo que podés esperar del otro lado.
Cada maple lleva el número de lote y la fecha en que se recolectó. Si algo no cierra, podemos volver al galpón y revisar qué pasó esa semana.
Juntamos por la mañana y acondicionamos antes del mediodía. Los pedidos que entran temprano salen en la misma jornada; los del final del día quedan para el siguiente despacho.
No usamos cámaras industriales. Trabajamos con conservadoras y tiempos de viaje cortos dentro de la zona, así el producto llega en condiciones sin depender de infraestructura que no tenemos.
Los maples de cartón se devuelven en la entrega siguiente. Es un acuerdo de palabra que funciona: reduce residuos y nos obliga a coordinar cada recorrido con antelación.
Si la postura baja, si un lote entra en descanso o si el clima complica el camino de tierra, avisamos antes de salir. Preferimos reprogramar que entregar algo que no esperabas.
Cubrimos Pergamino y localidades cercanas por Ruta Provincial 188. Fuera de ese radio evaluamos caso por caso, porque el tiempo de viaje afecta directamente la calidad.
Si querés ver cómo se organiza la granja antes del despacho, podés leer sobre nuestra estructura de trabajo o escribirnos desde la página de contacto para coordinar una visita.