Quiénes sostienen Farmcrest, detrás de cada galpón

Una granja chica en Pergamino, con dos familias, un veterinario que pasa los martes y la costumbre de anotar todo lo que pasa entre las aves y la bandeja.

Por qué existe Farmcrest

No armamos la granja para competir con los grandes establecimientos del partido de Pergamino. La armamos porque queríamos un lugar donde cada decisión sobre las aves pudiera explicarse sin vueltas: qué comieron, cuántas veces se revisó el galpón, quién estuvo a cargo ese día. Ese es el punto de partida de todo lo demás.

Trazabilidad como rutina, no como trámite

Cada lote que entra al galpón recibe un número, una fecha y un responsable. Las planillas se completan a mano cada mañana y se pasan a formato digital al cierre de la jornada. Si algo cambia en la postura o en el consumo de alimento, lo vemos en el registro antes de que se convierta en un problema mayor.

Bienestar animal con criterios medibles

Trabajamos con indicadores simples pero concretos: estado del plumaje, movilidad, comportamiento social y calidad de la cama. No alcanza con decir que las aves están bien; necesitamos poder mostrarlo con datos que se comparan entre lotes y entre estaciones. Cuando algo no cierra, se corrige ventilación, densidad o enriquecimiento ambiental.

Escala chica, decisiones cercanas

Producir a pequeña escala nos permite conocer cada galpón, cada parcela de pastoreo y cada proveedor de granos de la zona. Esa cercanía es la que sostiene el proyecto: quien compra nuestros huevos puede preguntar cómo se criaron las aves y obtener una respuesta concreta, con nombre y fecha.

El efecto que buscamos es simple: que quien elija Farmcrest sepa exactamente qué está comprando y por qué. Un producto de origen conocido, con prácticas responsables sostenidas en el tiempo y una granja que se puede visitar, entender y cuestionar.

Aclaraciones sobre cómo trabajamos y qué no prometemos

En Farmcrest preferimos dejar por escrito los límites de nuestro proyecto antes que llenar la página de frases que suenan bien pero no resisten una visita al campo. Somos una granja avícola de pequeña escala en Pergamino, con galpones propios y un equipo reducido. Eso define lo que podemos sostener y lo que no.

Escala real, no industrial

No competimos por volumen ni abastecemos cadenas de supermercados. Nuestra producción se planifica por lotes y se entrega en circuitos cortos dentro de la zona. Si buscás grandes cantidades sostenidas todo el año, probablemente no seamos el proveedor adecuado.

Trazabilidad con registros propios

Cuando hablamos de trazabilidad nos referimos a planillas de campo y cuadernos que completamos cada mañana: ingreso de aves, consumo, postura y observaciones sanitarias. No contamos con certificaciones externas de terceros; lo que ofrecemos es la posibilidad de mostrar esos registros a quien los solicite.

Bienestar animal como práctica, no como sello

Aplicamos manejo de bajo estrés, pastoreo rotativo y enriquecimiento ambiental porque funciona en nuestra escala. No usamos la palabra "libre de jaulas" como etiqueta de marketing: describimos cómo están alojadas las aves y qué indicadores revisamos cada día para corregir a tiempo.

Alimentación según disponibilidad regional

Compramos granos a proveedores de Pergamino y alrededores. Eso significa que la fórmula puede variar según la estación y la oferta local. Cualquier cambio en la dieta queda registrado y se evalúa su efecto sobre la cáscara y el peso del huevo antes de sostenerlo en el tiempo.

Visitas con coordinación previa

Recibimos visitas de estudiantes, técnicos y vecinos interesados, pero siempre con aviso previo y en horarios que no interfieran con las rutinas de alimentación y control. No es un espacio abierto al público sin coordinación: las aves responden al manejo y no queremos alterarlo por improvisaciones.

Datos y privacidad

La información que compartimos sobre la granja es de carácter general y puede actualizarse según la temporada. Los datos de contacto que figuran en este sitio se usan solo para responder consultas y coordinar visitas o pedidos. No los cedemos a terceros ni los usamos para envíos masivos.

Quiénes sostienen el trabajo diario en Farmcrest

Somos un equipo chico y eso tiene consecuencias concretas: quien define la dieta es la misma persona que revisa la cama del galpón al mediodía. No hay capas intermedias entre la decisión y el resultado, y por eso cada rol en la granja está atado a tareas verificables dentro del ciclo productivo.

Lucía Ferrer

Responsable de producción

Ingeniera agrónoma, criada en un tambo familiar cerca de Rojas. Lleva ocho años trabajando con aves de postura y es quien firma las planillas de trazabilidad de cada lote. Define los ajustes de densidad y ventilación según la estación.

Martín Aguirre

Manejo de alimentación

Veterinario con posgrado en nutrición animal. Arma las mezclas de maíz, soja y núcleos con proveedores de Pergamino y controla el pastoreo rotativo. Anota cada cambio de fórmula y su efecto sobre la cáscara del huevo.

Sofía Benítez

Bienestar y sanidad

Encargada de la recorrida matinal: plumaje, movilidad, comportamiento y estado de la cama. Si aparece picoteo o cojera, activa el protocolo de ajuste y lo deja documentado antes del cierre del día.

Entre los tres suman más de veinte años de trabajo con aves de corral en la zona norte de Buenos Aires. Ninguno vive a más de treinta kilómetros de la granja, algo que en producción avícola importa: los problemas no avisan con horario.

Configuracion de cookies

Usamos cookies para mantener el sitio estable, recordar opciones basicas y entender que paginas resultan utiles. Puedes aceptar, rechazar o revisar la configuracion antes de continuar.